Evita las bolsitas de infusión de plástico
Prioridad alta
Qué evitar: las bolsitas de «seda» o con forma de pirámide, que suelen ser de nailon, PET o polipropileno. Muchas bolsitas de papel también llevan plástico para sellarlas.
En qué se basa: un estudio de la Universidad McGill (2019) calculó que una bolsita de plástico infusionada a 95 °C suelta unos 11.600 millones de microplásticos y 3.100 millones de nanoplásticos en una sola taza. Fuente Un estudio de la Universitat Autònoma de Barcelona (2024) confirmó liberaciones masivas en bolsitas de polipropileno y nailon, y observó en laboratorio que células intestinales humanas absorbían esas partículas. Fuente
Ojo con las cifras: el Instituto Federal Alemán de Evaluación de Riesgos (BfR) repitió el experimento de McGill y concluyó que la cifra está inflada entre 100 y 1.000 veces, porque buena parte de lo que se contó no eran microplásticos, sino restos de la fabricación del plástico que se forman al secar la muestra. Aun así, también encontró partículas de más de una micra: entre 5.800 y 20.400 por bolsita. Fuente
Medir nanoplásticos es difícil y las cifras varían mucho entre estudios, pero todos apuntan en la misma dirección: agua casi hirviendo más plástico es mala combinación.
Alternativa: hoja suelta con colador o tetera de acero inoxidable o vidrio.
A favor: elimina esta fuente por completo, y la hoja suelta suele ser de mejor calidad y más barata por taza.
En contra: es menos cómodo y hay que limpiar el colador. Las bolsitas de papel sin plástico existen, pero es difícil saber cuáles lo son si el fabricante no lo indica.
Qué buscar al comprar: colador o infusor de acero inoxidable de malla fina, o una tetera con filtro de acero. Si prefieres bolsitas, que el fabricante declare expresamente que son de papel sin plástico y selladas sin plástico.
Última revisión: 15 de octubre de 2026
Corrección del 15 de octubre de 2026: se añade que el BfR alemán considera muy inflada la cifra del estudio de McGill y se da su estimación.